Traducir

21 abr. 2008

Y dale con Thelma. Dios le da pan a quien no tiene dientes


Lo escuché por primera vez en el Programa de Ana Rosa (tan lista ella y adelantada como siempre) y a partir de ahí no han parado los distintos medios noticiosos de darle al cante como siempre erre que erre a la misma noticia.

Doña Thelma Ortiz Rocasolano, la hermanísima de mi querida princesa Letizia y su señor marido don Enrique Martín Llop han causado demanda nada mas y nada menos que a la friolera cantidad de 54 medios informativos, haciendo especial hincapié en los medios Rosa- el color de mis más profundos afectos que se ha convertido en maldito para gran cantidad de famosos incluyendo a algunos miembros de la familia real- solicitando a través de un juzgado de Toledo "se abstengan de captar, publicar, distribuir, difundir, emitir o reproducir imágenes" de la pareja, a excepción de las que sean tomadas en "ceremonias oficiales o actos de carácter protocolario".

Esta actuación parece indicar que en los intensos cursos de preparación protocolaria a la que fue sometida Letizia para asumir su roll de princesa de Asturias, la honorable casa real de España no tuvo la precaución de incluir a los diferentes miembros de la nueva familia surgida de la clase plebeya, tal como se estigmatizó a los Ortiz-Rocasolano, y si no que se lo pregunten a Jaime Roca-infiel. Les recuerdo yo, que la familia no se escoge: viene impuesta.

Un cursito de imagen y comportamiento ante los medios no les hubiera caído nada mal a los diferentes parientes de la nueva princesa española, dado el estrés y la persecución que ejercen los paparazzis y reporteros de las agencias y diferentes medios informativos muchas veces de una manera estúpida e irrazonable.

La misma Letizia, su padre e incluso la abuela Menchu del Valle por ser conocedores de los medios, por razón de su profesión- debieron de haberse encargado de adiestrar a sus congéneres acerca de las tácticas para mantener a raya a la jauría ansiosa de morbo y carnaza.
Pero en casa de herrero cuchillo de palo. Ya vemos como se pone el señor Saúl Ortiz cuando es abordado y perseguido por los reporteros. Otra cosa es Paloma Rocasolano, que aunque se le nota cierto malestar al ser abordada e interrogada, saca temple y sin perder la compostura sale siempre airosa ante las cámaras. ¿Será que detrás de bambalinas recibe el dichoso cursillo por parte de su hija? Normal tendría que ser.

Pero qué le pasó a Thelma? ¿acaso no sopesó con su hermana las consecuencias que su actuación podría desencadenar? Todo parece indicar que ella no contó con la opinión de su hermana y que el lastre de ser familiar adoptiva de los reyes, príncipes, infantes y demás le viene como una losa adosada a la espalda de la cual se quiere desprender. Para mí más que un lastre es un privilegio, que de tenerlos los tienen. Ya se ha dicho que gracias a esto los protagonistas de esta historia pudieron escabullirse de los medios ante el nacimiento de su hija y que posteriormente gozaron de las mismas prebendas para efectuarle el respectivo registro como ciudadana española.
Otros dicen que el efecto buscado por Thelma es precisamente el que se ha obtenido a través de la polémica decisión, dado que es impensable que la justicia sienta un precedente de esta índole por considerarse vulneración de la libertad de expresión.

Será que exista alguien que quiera desprenderse voluntariamente de unos privilegios que muchos deseamos y que solo el dinero y los títulos otorgan? Ya lo decía mi abuela una y otra vez: Dios le da pan al que no tiene dientes.

Y si no que se lo pregunten a Suli la niña india de 14 años cuya virginidad es subastada por sus familiares con una salida inicial de 1.70 Euros. Deberíamos estar hablando de ella y no de asuntos tan insignificantes.

¡ Disfruten la vida, momento a momento !

Foto: Revista Hola (que conste que compré ese numero y que corresponde a un acto oficial y protocolario) Por las dudas, queda.


















Busca en red lo que quieras saber


El blog que me regalo Chola para luchar contra la pederastia, pica la imagen para ir allí